jueves, 22 de septiembre de 2022

Loop que me encantan

Esta melodía la dejo aquí porque cada vez que la escucho me alegra el día. Además, no quiero que se pierda o se me olvide.

Es un “loop” de 5 canciones que se repite durante varias horas... pero como es tan pegajosa y alegre, puede estar de fondo sin molestar.

El canal se llama Coffee Shop Ambience y tiene muchos videos de este tipo para todos los gustos y estaciones. Algunos con sonidos de platos, tazas, servicios, conversaciones y demás.

Según señalan sus propios creadores, “cada canción tiene como propósito hacer sentir bien”.

¡Y creo que lo cumplen! ♥


Ver Original en YouTube.
Para escuchar el loop en la nube, pincha AQUÍ


miércoles, 17 de agosto de 2022

ESCRIBE... no te quejes!

Cuando tengas un problema, cuando te sientas triste o agobiado ESCRIBE... Escribe todo lo que sientes porque eso te permitirá soltar... Sacar todo lo que llevas dentro, todo eso que te molesta.

Escribe en un cuaderno si deseas dejar un registro de lo que pensabas en ese momento. Un testimonio que te permita comparar, con la distancia del tiempo, si todo “eso” que pensabas con tanto ahínco era tan así... Te mostrará que muchas veces tus pensamientos son desbocados y que solemos agrandar más de la cuenta lo que nos pasa.

Si sólo quieres desahogarte, utiliza un computador, una tablet, un celular y tan sólo escribe. Sin molestarte por el vocabulario, la forma, la razón o la sintaxis… Si estás enojado, echa garabatos. Si tienes pena, llora. Lo importante, es soltar todo, sin importar cómo... Luego, una vez terminado, simplemente BÓRRALO, ya verás lo aliviado que estarás después.

ESCRIBE... No te quejes!

Por lo general, cuando tenemos dramas, solemos llamar a un amigo y DESCARGAR, tooooooooooda esa furia contenida, en él... Todas nuestras dudas, pensamientos y pesares, van a parar a esa pobre oreja amiga que escucha nuestros reparos. Le contamos nuestros problemas y esperamos soluciones que nunca seguimos... ¡Porque siempre tenemos muchas quejas pero nunca soluciones!

En lugar de eso mejor ESCRIBE... Descarga ese problema en una hoja o en un teclado. Así, evitas que esa mala energía llegue a los demás y de paso te desases de todo eso que te da vueltas.

Incluso, el sólo hecho, de hacer el ejercicio de hablar contigo por medio de la escritura, puede RESOLVER conflictos internos, ACLARAR ciertas dudas y conseguir que tomes decisiones de manera más racional, sensata y no movida por la pasión del momento.



jueves, 30 de junio de 2022

EL AGUATERO

Relatos Perrunos
Relato inspirado en viernes creativos El Bic Naranja

Esta historia no es mía. Se la contó el abuelo, del tío, del hijo de la vecina que me encuentro de tarde en vez en el almacén del pueblo.

No puedo corroborar, pero tampoco desmentir. Ha pasado de generación en generación y es así como te la voy a contar. Quizás tú tengas una mejor versión de los hechos...


Cuenta la leyenda, que al pueblo llegó un aguatero, cansado, hambriento, sin dinero y con pocas posibilidades de mejorar su situación. Venía envuelto en su abrigo de lluvia y cargaba al hombro unas palanganas de madera.

Embarrado hasta las rodillas, sus pies desnudos insensibles al frío poco se veían. No era un espectáculo muy bonito y los pobladores lo miraban con desdén.

Pidió ayuda, ofreció sus servicios como aguatero, pero siempre recibió la misma respuesta:

–Quisiéramos auxiliarte, pero la situación económica no da para más. Hay escasez, alza de precios y para peor, nuestras cosechas han sido devastadas por esta lluvia torrencial que no ha parado en semanas. Apenas tenemos uno mendrugos para nosotros, mal podríamos hacer algo para darte unas monedas o un poco de pan.

El jóven aguatero que era un hombre emprendedor, no se desanimó tan fácil. Al pasar frente a la última casa, se le ocurrió una idea y golpeo la puerta.


–Me pregunto, señora –dijo a la mujer que acudió a su llamado–. Si usted fuera tan amable de prestarme un caldero, pues traigo en estas vasijas un líquido que he encontrado en un oculto manantial. No soy de aquí sabe, y me gustaría compartir este glorioso elixir con usted. A simple vista parece agua, pero yo mismo he comprobado sus poderes mágicos y le aseguro, que obtendrá la sopa más deliciosa que jamás haya probado. ¡Sólo deme la oportunidad de demostrárselo, y ya verá!

La mujer lo hizo pasar y reunió a toda la familia en torno al fogón. Colgó sobre él un caldero y esperó a que se hiciera la magia.

El jóven, con mucha parsimonia, bajo de su hombro los cubos de agua y volcó el líquido dentro. Cuando comenzó a hervir aspiró el vaho caliente y dijo:

–¡¡Mmmmmmm, ya está casi lista!! Sólo le falta una pizca de sal, algo de pimienta...

Le echaron lo que pedía y siguieron esperando ansiosos.

–Ahora, si le pusiéramos unas zanahorias quedaría mucho más sabrosa –dijo el joven, luego de revolver con la cuchara de palo, disfrutando del aroma que aquella agua mágica emanaba.

–MARIAAAAA, ve a la huerta y desentierra unas cuantas. –Ordenó la mujer a una de sus hijas que la miraba extrañada porque se habían salvado muy pocas.

Para ese entonces, la esposa del vecino traía papas y repollo porque había escuchado de la maravillosa sopa que se preparaba en esa casa.

¡¡Estupendo!! –exclamó el huésped–. Repollo y zapallo serán la combinación perfecta para esta sopa...

–Casualmente tengo medio zapallo picado en la cocina. –Replicó la dueña de casa y acto seguido echaron todos los ingredientes al caldo.


En ese momento, se presenta el hijo mayor que venía del gallinero con algunas provisiones. Al sentir el agradable aroma que desprendía la sopa, pensó que estas serían el complemento ideal.

En un dos por tres, familia y visitantes limpiaron las aves que también fueron a parar al caldero.

A sugerencia del improvisado cocinero agregaron las papas que la vecina traía, algunas especies y para terminar, los huevos. Uno en cada plato.

Almorzaron la sopa más exquisita del mundo y hubo suficiente para todos, incluso para el otro día.

A la hora de marcharse, el jóven aguatero ahora limpio y seco, en agradecimiento a tanta hospitalidad, vertió el agua que aún quedaba en sus cubos al caldero ya casi vacío y se despidió diciéndoles:

–Cada vez que quieran preparar una sopa tan deliciosa como la de hoy, sólo tienen que usar la misma receta.

La familia quedó muy contenta con tan magnífico regalo... y por fortuna, nuestro emprendedor amigo encontró otro pozo donde rellenar sus cubos en la entrada del próximo pueblo.


viernes, 29 de abril de 2022

INTENTO DE HELADO QUE TERMINÓ PARECIENDO TRUFAS

Esta receta salió de pura casualidad experimentando con nuevos ingredientes para helados. Hice varios intentos de paletas con fruta y yogur que quedaron bastante aceptables... De a poco, para evitar la cristalización, fui agregando cada vez más dátiles y miel hasta que di con esta pasta maravillosa y muy dulce.

Funciona tan bien, que puede moldearse perfectamente con la mano y cubrir con coco rallado, cacao en polvo, fruto seco molido, galleta, azúcar flor... o lo que se nos ocurra para darle una mejor forma y mejorar su presentación.

Para los más avezados, embetunar la trufa con cobertura de chocolate transformaría esta golosina en un maravilloso bombón helado.

También, podría funcionar como relleno para tartas o postres y sin usar una pizca de azúcar común. Incluso, para mi gusto la combinación de dátiles y miel queda bien relajante. Más aún si se utiliza cobertura dulce... Peeeeeeeero como serán porciones pequeñas, creo que aún se puede comer sin culpa.


INGREDIENTES:
– 3 Plátanos medianos.
– 250 gr de dátiles sin carozo.
– 200 gr de coco rallado.
– Esencia de vainilla.
– 2 Potes de yogur extra cremoso. (140 gr c/u)
– 1 Cucharada grande de miel.


PREPARACIÓN:
1. Remojar los dátiles el día anterior en poquita agua para hidratar.

2. En un vaso de juguera, batir plátanos, dátiles con su agua, miel, esencia de vainilla y yogur hasta que esté todo integrado.

3. Vaciar este menjunje a un bowl, agregar coco rallado y mezclar con espátula. Congelar de preferencia toda la noche.

4. Formar cada bolita ayudándose de coco rallado, cacao o el ingrediente que prefieras. Finalmente, volver a congelar las bolitas hasta conseguir una trufa helada. El resultado es sorprendente, de agradable sabor y muy consistente.


Trufas Heladas


domingo, 10 de abril de 2022

Afsdygurhff…

Relatos Perrunos
Imagen de Viernes creativos El Bic Naranja

Ramiro tenía una vida aparentemente feliz salvo por un inconveniente. Cada vez que salía a la calle había cierta palabra que se le escapaba en los momentos menos oportunos.

–¡¡¡Deme ¼ de Afsdygurhff...!!! Y ahí estaba. No podía evitarlo, se colaba en cualquier lugar.

En el vecindario, la gente gritaba ¡¡ALLÁ VIENE EL HAGGJHHFF!! Y él bajaba la mirada.

Los niños, lo apuntaban con el dedo y los extraños lo evitaban al pasar. Vivía acomplejado y con miedo a decir aquella "bendita" palabra que no podía controlar.

Buscó ayuda y los doctores le hicieron cientos de exámenes. Nadie pudo determinar con certeza cuál era su problema.

–¡¡Lo que usted tiene es tal cosa!! –Le decían y recetaban todo tipo de píldoras que no producían ningún efecto.

Hasta que un día todo cambió. Un médico especialista en enfermedades raras, le extendió un papel con una serie de instrucciones que debía seguir.

Era una especie de mapa esotérico que indicaba el camino hacia un bosque encantado.

–¡¡Quizás aquí encuentres lo que buscas!! –señala el doctor, marcando repetidas veces el lugar con círculos imaginarios.

Ramiro se va directo a ese sitio tan extraño y famoso a la vez. Había pasado millones de veces por allí y jamás vio algo como en la descripción.

Buscó el escaño, se sentó como le indicaron y pensó en sanar... Inmediatamente, una brisa y el olor a hoja fresca lo reciben.

Abre los ojos como platos al comprobar que sus pies están a 50 cm del suelo. Se siente tan liviano como una pluma, levitando sobre un colchón de hojas, delante de un enorme brazo que lo sostiene con unos hilos invisibles.

El brazo se ilumina y proyecta imágenes conocidas para él, pero también otras muy extrañas donde se ve a si mismo atándose los cordones con una mano. Las escenas se presentan como flashes y le demuestran que así como él, otros han llegado en busca de respuestas y posibles soluciones, pero pocos consideran la opción de dejar una mano a cambio de ser "normal".

El jóven mira a su alrededor y comprueba que efectivamente el bosque está lleno de manos que le hacen todo tipo de gestos de bienvenida. El brazo gigante había llenado toda su atención y nunca se percató del espectáculo que tenía delante.

Algunas manos hacían olas y saludaban, otras derechamente lo insultaban o sólo abrían y cerraban los dedos, mostrando el pulgar. Todas formaban parte de un ser humano que buscando consuelo y libertad había dejado en prenda su bien más preciado.

Ramiro ahora seguro de sí, baja la colina dejando atrás aquel misterioso bosque. Aún le hormiguea la mano y hasta siente que puede moverla, pese a que el puño de su camisa dice otra cosa.


jueves, 17 de marzo de 2022

SILVER FACTORY

Relatos Perrunos
Imagen de Viernes creativos El Bic Naranja

Ahí parado en un rincón y sin muchas intenciones de moverse, Charlie se aferra al paquete que debe entregar en la 5ta planta de la calle 47 en Midtown.

Ve como el mundo delante se estremece a los compases rítmicos de una guitarra y el ensordecedor golpe de las baquetas. Todo el lugar está teñido de luz, esferas que se mueven al ritmo de la música, luces que parpadean dando extrañas formas a los rostros que allí pululan.

En el momento que decide dar el primer paso, aparecen de la nada hombres y mujeres, ataviados con vestimentas estrafalarias o elegantes atuendos de cuello alto y corbata al tono.

Al instante, lo envuelven, lo abrazan, le preguntan su nombre y ríen felices de verlo. Charlie, sin entender lo que pasa, intenta esbozar una palabra pero solo se escucha una jerigonza que a los que están a su lado les parece de lo más “cool”.

–Que hermoso arte traes entre tus manos –Pregunta uno del lote.

–Afsdy rrssurffh!! –Contesta Charlie, intentando explicar que es un paquete para el Sr Warhol.

–Es la máxima expresión de arte de masas que jamás haya visto. –Dice otro, vestido con un traje gris ajustado y lentes oscuros.

–Tú debes ser la nueva promesa que estábamos esperando... y lo abrazan entre todos, entrelazando sus cuerpos con el de Charlie, que otra vez intenta dar una explicación, pero finalmente se deja llevar por los halagos del momento.

Le quitan de las manos la caja, la observan con atención, la dan vuelta. Se la pasan entre ellos y cada uno expresa su parecer al respecto.

–¡¡Esto es magnífico, amigo!! ¡¡Haz acertado en todas sus formas... Imagino que es solo el prototipo!!

Y con la punta de los dedos, da unos golpecitos en el antebrazo de Charlie:

–Debes hacer unos 50 de estos!! No, no, no, mejor que sean 100... pero con las mismas características y tipografía.

–Quizás podrías cambiar el color del envoltorio... –suelta otro a la pasada, que con el brazo estirado y los ojos entornados, sostiene la caja en alto y la hace girar de un lado a otro para apreciar todo sus detalles.

Una vez en el centro de la enorme planta, Charlie observa que todo a su alrededor es aún más extravagante. El ruido es ensordecedor, parejas bailan al compás de la música, mientras otros conversan y sueltan risotadas espontáneas.

Las paredes y el techo están completamente tapizados de láminas plateadas y hay cuadros en los muros y también apilados en el suelo.

El grupo conduce a Charlie a un sillón. Lo abrazan, lo besan y lo dejan ahí aparentemente solo... pero a su lado, hay gente que automáticamente hace espacio para que se acomode.

Mira hacia todos lados, no tiene idea cómo salir de ahí o en qué momento se metió en tamaño lio. Su jefe, de seguro lo echa cuando sepa que no volvió al trabajo.

Los que están ahí, al parecer llevan un buen rato en ese sillón y le ofrecen una copa de vino que él acepta y se toma al seco.

Pronto llega como una nube, su nuevo grupo de amigos provistos de todo tipo de artilugios y golosinas para pasar un buen rato hablando del poder de la nada y cómo el mundo acelerado, ha terminado con el deseo de hombres y mujeres que actúan como zombis movidos por el espíritu de consumo.

Una chica ataviada con un bonito vestido de flores, que hace juego con un pañuelo al tono que amarra su oscura melena, corre con el brazo todo lo que hay encima de una pequeña mesa y dispone en su lugar, unas charolas de plata pulidas y adornadas con florituras y dibujos.

Observa a Charlie que aún sostiene la caja entre sus manos y con una sonrisa se la quita y a cambio le entrega una copa de licor.

¡Saca la lengua! –Le ordena con mirada cómplice. Era una chiquilla de rasgos muy bellos. ¿¿Cómo iba a resistirse a tamaña petición??

Todos los que están a su alrededor. Algunos sentados, otros de pie, levantan sus copas, beben y conversan. Charlie que no entiende una palabra de lo que hablan, comienza a sentir una ligera comezón. Como si un enano se hubiera metido en su cabeza y con una pluma le hiciera cosquillas en el cerebro.

Su primer instinto es quedarse ahí sin moverse, pero siente que la gente a su alrededor lo mira como si fuera un bicho raro. La calidez del recibimiento ahora se transforma en caras de reproche.

Una vez de pie, se topa con imágenes que se mueven y deforman con cada pestañeo. Espejos lo absorben, lo tragan, lo escupen y su reflejo se triza de mil formas distintas.

Los amigos del sillón, permanecen sentados y levantan sus copas celebrando cualquier cosa que pasa cerca.

Charlie se detiene frente a una máquina que se activa cuando alguien se acerca y emite un extraño sonido. Le parece un artefacto de lo más peculiar y al intentar tocarla siente que su mano se quema.

–¡Súbete! –Le dice uno que está cerca mirando lo que hace. Quizás te lleve a lugares donde jamás has estado...

–¿Tú ya la probaste? –Pregunta Charlie algo confundido.

–¡Pues, claro! Todos los que estamos aquí, nos hemos subido alguna vez para descubrir cuál es nuestro lugar en este mundo y nuestro propósito de vida.


Envalentonado como estaba y a pesar del calor que emanaba la máquina, levanta una pierna y pasa sus manos sobre el manubrio. De inmediato, escucha cómo resuena el motor y cómo se afinan válvulas y engranajes con cada aceleración.

A penas sube los pies, ingresa a un camino sinuoso, llano y prístino. La aridez del lugar contrasta con el murmullo de gente que había hace tan pocos segundos.

A lo lejos se distingue un bar y automáticamente decide parar. Una vez dentro, todos se dan vuelta y lo miran de pies a cabeza. Una mujer detrás de un mesón saca lustre a un vaso:

–¡Oye, niño! ¿Vas a tomar algo?

–¡¡Nooooooo, gracias, ya ha sido suficiente!! –Responde Charlie levantando una mano en señal de disculpas.

Al fondo, un grupo juega al billar:

–¡¡Es una máquina espectacular!! –Dice un brabucón de musculosa y cabeza rapada.

–¡¡Te retamos una partida!! Si nos ganas, te quedas con cualquiera de nuestras motos. –Dice otro igual de feroz.

Charlie, otra vez metido en un lio del que no sabe cómo salir, se desase en explicaciones:

–¡¡Es que... eeeeeehh, mmmmmm!! ¡¡Lo siento, no puedo hacer tal cosa, me la acaban de prest...!!

Y en ese preciso instante, se acercan tres tipos fornidos que en andas se lo llevan afuera y le dan una paliza que jamás imaginó.


Al despertar, aún aturdido y sin saber muy bien qué pasó. Mira hacia los lados y después de un par de pestañeos y bastante dolor busca cómo incorporarse, pero tiene un brazo enredado en los rayos de la moto. Lleva varias horas en esa posición, en cuclillas con la manga del sweater anudada al manubrio.

Sin poder hacer mucho, tantea con la mano libre el bolsillo del pantalón donde por fortuna, aún conserva su navaja multiuso. Corta el nudo con un brusco movimiento.

A su alrededor ya no queda nadie, salvo algunas parejas que duermen apacibles. A lo lejos, gente trabaja en lo que parece ser unos afiches de sopa enlatada.

Al pararse todo da vueltas y siente como si se hubiera tragado un cubo de arena. En la cabeza retumba una pequeña gota que cae de una tubería... click, click, click, repiquetea aquel rincón.

A tientas se acerca a la pequeña mesa donde todo comenzó y ahí, entre vasos de café, ceniceros y copas rotas, aún permanece intacto el encargo que lo había llevado hasta allí.

Sin mucho entusiasmo por buscar al destinatario, decide acercarlo a un mesón. En la pared, como en una especie de galería improvisada, fotos tipo Polaroid le revelan con horror cuantas horas lleva en el lugar.

Sin saber si dar explicaciones o pedirlas, despega una de las fotos que mira con detenimiento... se la echa al bolsillo, se quita el sweater y lo arroja a uno de los sillones de aquel estrambótico sitio.

Finalmente, agacha la vista y con tranco firme se dirige al ascensor. Aunque en realidad nadie le presta atención. Una vez dentro, echa un último vistazo a la enorme planta, ahora menos brillante de lo que recordaba. El piso desciende y lentamente, aquel espacio desaparece de su vista llevándoselo de vuelta a la realidad.


jueves, 10 de marzo de 2022

PALETA FÁCIL

Esta receta es fácil hasta para mí... Sólo se necesitan dos ingredientes, algo para batir y unos moldes para helados.

El resultado es magnífico, ligeramente cremoso sin llegar a cristalizar, incluso si se aclara con leche para hacerlo cundir.

Paletas de Manzana


Se podría usar todo el puré de manzana y agregar menos yogur... o nada, pero me parece demasiada azúcar para un postre supuestamente light.

Hay que considerar que este ingrediente contiene casi 17 gr de azúcar por cada 100 gr. Lo que es bastante, si calculamos que el contenido total de la lata son unos 600 gr.

El tema es que no se nota que estamos comiendo azúcar demás porque es algo hecho por nosotros con tan pocos ingredientes. Y quizás, ahí está el autoengaño porque pensamos que este tipo de alimento es sano y fácil de hacer, pero son justamente esos químicos los que hacen que este helado funcione.

Para compensar, utilicé yogur natural pero podría ser del sabor que quieras... No hay mayor ciencia que revolver y esperar.


INGREDIENTES:
– ½ Lata de puré de manzana. (300 gr)
– 2 Potes de yogur natural. (140 gr c/u)


PREPARACIÓN:
1. En un vaso de juguera, batir este puré de fruta con el yogur hasta que todo esté bien integrado.

2. Rellenar con esta mezcla unos moldes para helados, centrar el palito y congelar, idealmente hasta el otro día.

Paletas de Manzana


jueves, 24 de febrero de 2022

A COMEEEEER...!!

Relatos Perrunos
Imagen de Viernes creativos El Bic Naranja

–¡¡RAÚL!! Otra vez la misma historia... ¡¡Saca tu trasero de mi cara!! Te lo he dicho un montón de veces.

–¡¡Lo siento, Pepe!! Es que estamos tan apretados aquí desde que llegamos... Todo se ve tan extraño y oscuro...

–¡¡Mmmmmmm.... Ya, pero eso no te da derecho a pincharme con tu cola a cada rato!! ¿¿Oye?? ¿¿Has visto ese agujero allá arriba?? ¿¿Qué será..?? ¿¿Podrás estirarte lo suficiente para ver que hay??

–¡¡No Pepe, no alcanzo!! Pero entra algo de luz y se escuchan conversaciones de gaviotas.

–¡¡Ya estás con eso!! QUE TE DIGO YO, que ningún bicho alado te llevará para comerte... Hablemos con los vecinos mejor, a ver si alguien sabe cómo salir de aquí.

Y así fue, como Raúl y Pepe comienzan una tarea titánica de despertar en cada compartimiento de la máquina expendedora, la curiosidad por saber qué hay al otro lado de esa extraña luz.

Cada cebo, estaba distribuído en secciones y algunos crustáceos, peces y lombrices llevaban mucho tiempo allí. Se habían acostumbrado al apacible y oscuro silencio y no tenían muchas ganas de ser molestados.

Esto había formado todo tipo de grupos como peces hay en el mar. Estaba el sector más intelectual, que se dedicaba a pensar sobre el origen de la vida y la existencia del cebo en el universo. Otros, se dedicaban al “Mindfulness”, a la meditación y a ser felices... También estaba la zona de los cebos robustos, que tenían un exagerado culto al físico y practicaban la calistenia. Se las habían ingeniado para crear sus propios implementos y dedicaban muchas horas al trabajo muscular.


Raúl y Pepe con la curiosidad innata de una joven lombriz, consiguen separarse del grupo y por una pequeña rendija... y estirándose mucho, logran salir de su compartimiento y caer en una zona plana en la parte baja de la máquina expendedora.

De ahí gritan hacia todos lados y aunque al principio nadie les tomó en cuenta. A poco andar, comienzan a surgir algunas cabezas que los miran con el ceño fruncido.

–¡¡¡Ejemmm...!!! Hola a todos, somos nuevos aquí... Yo soy Raúl y este es mi amigo Pepe. Nos preguntábamos si alguien sabe qué es éste lugar y qué diablos hacemos aquí??

Una de las lombrices más antiguas decide hablar:

–Llevo bastante tiempo aquí y puedo decir con toda seguridad, que en este lugar NO PASA NADA.

Desde hace tiempo circula un rumor que de este sitio sólo salen los privilegiados y que eso lo sabremos en el preciso momento cuando se escuchen unos crujidos y pitidos provenientes del exterior. Acto seguido, una de las secciones se moverá y nosotros despediremos al cebo elegido con vítores y aplausos.

Todos creemos que nuestro destino final es un jardín con mucha tierra, agua y barro donde podremos finalmente chapotear. Además, los que se van nunca vuelven... Por lo que sin duda, deben estar en un mejor lugar.

–¿Y no tienen curiosidad por saber que hay allá afuera? –Pregunta Raúl a la concurrencia que entre tanto había aumentado.

En ese instante, se escuchan murmullos y movimientos metálicos, lo que deja a todos con el alma en un hilo.

–¡¡¡Llegó el momento!!! Vienen por uno de nosotros... ¡¡¡UUURRRRAAAAAAA!!! Gritan todos y con sus colas golpean el suelo haciendo un rítmico sonido.

Se escuchan unos pitidos y comienza a moverse justo el sector de Pepe y Raúl, pero ellos están abajo a kilómetros de distancia.

Las lombrices que se encuentran en ese lugar, se paran y estiran a la espera de ser una de las elegidas. Gritan felices ¡¡¡BRAAAVOOOO!!! ¡¡Adiós amigoooooos!! Llegamos hace poco y ya somos parte del clan de los privilegiados. De seguro, nos hemos portado muy bien para salir tan rápido de aquí. No como ese par de revoltosos... ¡¡¡ADIOOOOS, CHAAAAAOOOOO...!!! ¡¡¡Los esperamos allá afuera!!! ¡¡Saludos a todos!!

Raúl y Pepe se quedan mirando con la boca abierta. Ahora, con más determinación que nunca deciden presionar al resto para salir de allí.

–¿¿Alguna idea de cómo llegar a ese jardín del que todos hablan??

Los cebos que practican calistenia toman la palabra:

–Nosotros proponemos que con nuestra fuerza y su cooperación, podemos mover este edificio y desestabilizarlo. Una vez que caiga, todos saldremos por esa rendija que se ve allá al frente. La hemos visto moverse... aparecen y desaparecen unas extrañas lombrices que de forma coordinada sacan al elegido del interior.

De todas las secciones se escuchan cuchicheos y murmullos. Finalmente, una gran ovación da pie al plan.

Los cebos calisténicos dirigen los movimientos y todos a la vez hacen su mayor esfuerzo. En un vaivén que pronto comienza a hacerse notar, primero con pequeños temblores y luego con sacudidas cada vez más violentas.

–¡¡¡¡VAMOOOOS TODOOOOOS JUNTOS, SALTEN A LA VEEEEZ!!!! ¡¡¡1, 2... 1, 2... 1, 2... 1, 2...!!!

La máquina hace tanto ruido y se remece a tal punto, que comienzan a llegar todo tipo de aves, gaviotas, pelícanos y hasta palomas curiosas. También seres humanos se detienen a ver tamaño espectáculo.

La máquina se contorsiona de un lado a otro sin parar hasta que de pronto, pierde el equilibrio y con un gran estruendo, se hace añicos en el pavimento dejando a todos los cebos dispersos de cara al sol.

En ese instante se escucha una voz entremedio de los escombros que grita:

–¡¡¡HEEEEY PEPEEEE!!! ¿¿Y ahora, qué hacemos??


sábado, 5 de febrero de 2022

EL TARUGO

En el mundo del ciclismo y en el deporte en general, es común utilizar apodos para referirse a un compañero o rival.

A lo largo de mi período como deportista, conocí un montón y de seguro yo también tuve uno, aunque nunca me enteré.

Suelen ser apodos de lo más creativos y hay muchos que a decir verdad, dan bastante risa... Siempre y cuando al involucrado NO le MOLESTE o se sienta menoscabado, por supuesto!!

Uno que siempre me causó gracia fue “el tarugo”, no es una palabra de lo más peculiar o diferente, pero cada vez que la escuchaba me hacía reír.

Tal vez porque el portador de aquel nombre era extrovertido, dicharachero y siempre con la talla a flor de piel, pero no del tipo fanfarrón que en el ciclismo abundan. Más bien era un personaje con un temperamento, impulsivo, temerario y un pelín desquiciado.

Si alguien le proponía meterse entre las ruedas de un camión y el acoplado. Sólo por osadía y sin pensar... en tres segundos ahí estaba, saludando con la mano y haciendo todo tipo de morisquetas.

Yo era bien cabra chica y entrenaba con este grupo de ciclistas para ganar resistencia... y vaya que me hacían sufrir, pero el resultado siempre valió la pena.

Y aunque por mi poca experiencia, nunca entendí porque el cabro era tan re-loco y lo apodaban así. De todos los nombres fue el que más me quedó.

Quizás porque todos en algún momento de nuestras vidas somos así, medios tarugos para nuestras cosas... ya sea por gusto o mera curiosidad.

Relatos Perrunos
Relato inspirado en viernes creativos El Bic Naranja



lunes, 31 de enero de 2022

PALETAS DE PLATANO, MIEL Y YOGUR

Paletas de Plátano

Uno de los primeros helados saludables que aprendí a elaborar fue utilizando plátanos como base. Esto dio como resultado un helado cremoso con pocos ingredientes.

En ese momento, el desafío estaba en la consistencia... por lo que después de trozar y congelar la fruta, había que batir y agregar lo que quisiéramos: chocolate, manjar, frutos secos, yogur, coco, pulpa de fruta, mermelada... la idea era excelente y entregaba un helado bajo en calorías, nutritivo y más encima cremoso.

Ahora volviendo a esos orígenes, mezclé plátano, yogur, miel y batí en la juguera por unos minutos. En esta oportunidad, no congelé los plátanos el día anterior y más bien me dediqué a fabricar un smoothie espeso.

Sobre todo, que para una paleta no hay tanta exigencia que el helado deba ser súper – hiper cremoso. Se necesita algo estable, que se sostenga en un trozo de madera y que a su vez, no deje pelados los dientes.

Por supuesto, siempre está la posibilidad de agregar más ingredientes y creatividad. El plátano es tan versátil que se adapta a todo tipo de sabores.


INGREDIENTES:
– 2 Plátanos medianos.
– 2 Yogur Protein+ sabor vainilla. (155 gr c/u)
– 1 Cucharada generosa de miel.
– Esencia de vainilla para acentuar el sabor. (Opcional)


PREPARACIÓN:
1. En un vaso de juguera mezclar platanos trozados, yogur, miel, esencia de vainilla y batir a velocidad alta hasta que esté todo integrado.

2. Rellenar los moldes con esta mezcla, agregar el palito y congelar hasta el otro día. En este caso, el menjunje es tan espeso que no es necesario amarrar nada como la vez anterior, sólo hay que tener la precaución de lavar los palitos antes de usar, para que no se pongan porfiados y se levanten.


martes, 25 de enero de 2022

Con la cabeza en las nubes...

Relatos Perrunos
Imagen de Viernes creativos El Bic Naranja

Solía ir todos los martes a instalarse en su lugar favorito. Siempre la misma banca, en el mismo parque, a unos pasos de su hogar.

Si su sitio estaba ocupado, tenía un plan. El tercer árbol, a la izquierda de su banca preferida. Allí, se sentada en el pasto con una bolsa llena de migas de pan desmenuzadas con esmero milimétrico.

Le gustaban los martes porque disfrutaba de un agradable rato observando pájaros, paseos perrunos y familias con niños que pese a sus gritos no lograban sacarla de sus pensamientos.

En cambio los domingos, el lugar se llenaba de luces que embotaban su cerebro y transformaban ese traqueteo diario en un diálogo incesante.

No faltaba el perro amigo que se acercaba a “olisquear” qué traía entre manos. Ella, que siempre se llevó mejor con animales que humanos, solía apartar un trozo de pan para todo can, que quisiera acompañarla un rato en su viaje.

Sus familias humanas, no veían con buenos ojos que ella convidara pan a un "perro de marca" que sólo comía alimento premium.

Pero después de tantos años, estaba acostumbrada a las miradas de soslayo y a los cuchicheos a su alrededor. Vivía sola en un vecindario donde el rechazo y la desaprobación la perseguían a todos lados, especialmente cuando volvía a casa.


lunes, 17 de enero de 2022

EFECTO PANDEMIA

Relatos Perrunos
Imagen de Viernes creativos El Bic Naranja

–¿Y ustedes qué hacen aquí parados en medio de la nada? –pregunta un reportero luego de apuntarles con la cámara–. Debía averiguar sobre el colapso en los cementerios y ésta sin lugar a dudas, sería la foto que enmarcaría su artículo. Quería impresiones locales, pero se encontró con otra cosa...

–Es que estamos hartos de todo esto –largó uno de ellos, y con un tiro certero lanza una colilla desde lo alto en un orificio de la loza.

–¿Y eso por qué?

–Unos malditos científicos de la zona, descubrieron como hacer diminutos los cadáveres y ahora nadie quiere enterrar a sus difuntos. Prefieren meterlos en macetas y utilizarlos como abono para plantas. De esa forma, los muy idiotas piensan que mantienen vivos a sus seres queridos para siempre.

–Ya nada es como antes –acota el otro, moviendo la cabeza con resentimiento.


sábado, 15 de enero de 2022

HELADO DE PALETA SABOR CAPPUCCINO

Cuando partí haciendo helados, hace ya más de un año, mi meta era lograr algo saludable y cremoso que se sirviera en bolita. Al helado de paleta lo miraba bien a huevo porque según yo, con haber fabricado de niña bastaba y sobraba, pero no.

Feroz tortazo al descubrir que mis paletas no cumplían con los estándares que tenía en mente. Hay que pensar que han pasado sus buenos años y ahora también soy mucho más exigente con lo que hago.

Los helados en bolita quedaron bastante aceptables, sobre todo los elaborados con frutos secos. Ahora, el desafío estaba en realizar una paleta que no rompiera los dientes, tuviera poca caloría, buen sabor y además, sin químicos o grasa como la crema.

Mi proyecto era bien ambicioso y a decir verdad, me dio hartos dolores de cabeza. Al final, no me quedó otra que ceder un poco y decidir entre azúcar o grasa si quería un helado que no fuera una roca incomible.

Por lo tanto, entre leche evaporada, crema para batir o leche condensada, me decanté por esta última que fue la gran solución a todos mis males.


INGREDIENTES:
– 200 ml de leche sabor Cappuccino.
– 1 Cucharada grande de café instantáneo.
– 3 Potes de yogur griego. (110 gr c/u)
– 100 ml de leche condensada.


PREPARACIÓN:
1. En una cacerola a fuego bajo, disolver la cucharada de café y los 100 ml de leche condensada en la leche sabor Cappuccino, revolviendo constantemente hasta que esté todo integrado. Cuidar que la leche no se caliente demasiado para que no forme nata.

2. Vaciar esta mezcla en un vaso de juguera junto con el yogur del sabor que quieras... He probado con vainilla, natural, coco y todos quedan igual de buenos, es cosa de gustos. Batir a velocidad alta unos segundos y congelar en un bowl hasta que tome "cuerpo". El fondo será lo primero que se congele.

3. Vaciar al vaso de juguera otra vez y batir un rato hasta que todos los trozos congelados se homogenicen. Finalmente, llenar los moldes de paleta y dejar en el congelador hasta el otro día.

Es un helado que queda bastante bien. Se siente el sabor a café, y la leche condensada junto con el yogur entregan suficiente cremosidad para ser una paleta medianamente decente.


Los moldes fueron otra historia, compré unos que prometían helados maravillosos, pero a los creativos no se les ocurrió nada mejor, que hacer un agarre tan corto que se desprendía cada vez que quería sacar un helado... Aunque estuvieran hechos de un día para otro, aunque pusiera la base en agua caliente, siempre me quedaba con el chupete en la mano.

Mis Primeras Paletas Mis Primeras Paletas

Y como a veces, arreglar las cosas con 3 palos y un alambre si funciona, terminé usando unos de madera afirmados con scotch, que a decir verdad fueron una excelente solución... Helado sin palo

Paletas de Café

En YouTube he visto otras formas... como poner film o papel aluminio y directamente clavarle un palo encima, pero para mi gusto es bien difícil apuntarle y que quede centrado. La otra opción sería dejar los moldes un rato en el congelador y sacarlos a medio camino... aunque se corre el riesgo de comer la paleta con cuchara, jeje!

Imagino que cada uno tendrá sus métodos y preferencias... o utilizará unos moldes mucho más decentes que los míos. Yo por lo menos, doy por superado el desafío, y aunque esta vez utilicé café para dar sabor a la paleta, seguiré probando con otro tipo de ingredientes a ver qué más sale de toda esta historia.


Perrito divertido