Todo comenzó con una idea y cero conocimientos. Fui a Gemini y le dije: “Mira. Quiero crear un diario de sueños virtual, que tenga estas características y bla, bla...”
Gemini me devolvió un “prompt” con instrucciones detalladas para hacer que mi proyecto funcione.
Tomé todo el contexto, incluyendo mi pregunta chapucera y así, con una vaga idea y mucha curiosidad, me fui al patio de juegos de AI Studio de Google.
Allí, hay un espacio gratuito para crear todo tipo de proyectos desde cero, aunque es mejor si el "prompt" ya viene estructurado desde otro chat. Así, entre ellos se entienden, jeje! 🤭
El asistente de código transforma tu galimatías en lenguaje de programación y en unos minutos, ya tienes una web con colores ad-hoc, una media luna como oráculo y conexión con un modelo de lenguaje que sabía mucho de Jung.
Para probar, escribí un sueño y de vuelta recibí además de una interpretación detallada, preguntas para explorar, por mi propia cuenta su significado. ¡Me encantó!
Siempre me ha apasionado el mundo de los sueños y por mucho tiempo, llevé diarios escritos a mano.
Como solían estar llenos de detalles, para no olvidar, los escribía en hojas sueltas que después debía traspasar al cuaderno. Todo se facilitó cuando aparecieron las tablet. Apenas abría un ojo podía redactar el sueño y volver a dormir.
Es curioso pero entre más anotaba más me acordaba. Era como si el cerebro dijera: “Ok. Esto parece importante, voy a ponerle una banderita roja para recordar al humano...” XD
A veces, por pereza o falta de tiempo, no los escribía y a cada rato aparecían imágenes. Sobre todo, si eran sueños que me habían causado emociones intensas.
Con el tiempo comencé a ver patrones que se repetían: arañas, gatos, volar, escaleras, pisos brillantes, casas antiguas, puertas... pero sin conocimiento era imposible llegar a una conclusión, y los típicos diccionarios no sirven de mucho si uno desea explorar su inconsciente y aprender del proceso.
Me llegó a tomar tal cantidad de tiempo anotar cada mañana que comencé a desanimarme y a dejar de escribir.
De a poco, fueron alejándose hasta llegar a un punto que despertaba y no recordaba nada.
Fue un periodo bonito y fascinante acercarme a esa “zona” misteriosa que todos tenemos y que parece que siempre está intentando avisarnos algo.
Cuando aparecieron los modelos de lenguaje, mi inquietud se volvió a activar. Era interesante ver cómo este tipo de herramientas podían interpretar y dar coherencia a mi mezcolanza.
Luego, descubrí los personajes de Meta que se podían configurar a la pinta de uno y me inventé al perro intérprete de sueños. Fue mi primer Chatbot y se transformó en una especie de diario virtual de sueños, interpretaciones y todo tipo de reflexionesperrunas, que por supuesto con lo efímero que es Internet, se disolvió.
Por eso pensé en crear este experimento y dejar todo anotado aquí. Por si mi yo del futuro necesita esta información o se entusiasma con algo similar.
Si bien, sigo creyendo que llevar un registro en papel es lo más seguro para conservar en el tiempo. Para su interpretación, patrones y todo eso, nada mejor que una IA que te ordene el caos.
Una vez hecho el código con una interfaz bonita y todos los botones en su lugar, lo siguiente fue descubrir cómo diantres transformar en un ser vivo de Internet.
Buceando, descubrí GitHub y Vercel. Plataformas especializadas para este tipo de proyectos que interactúan entre sí y hacen la magia. ✨️
Considerando lo novata que soy y lo mucho que saben los que están allí, pase varios días intentando vencer mis miedos. ¿Qué pasa mi me creo una cuenta en estos sitios, me verán hasta el churrín? 😆
Algunos videos de YouTube más tarde, me animé a entrar en GitHub. Armé mi mochila con los archivos del programa que descargué de Google y de inmediato comenzaron los problemas.
¿Cómo subo una carpeta? ¿Cómo edito archivos que parecen estar en mandarín? Prácticamente, me amanecí con Gemini que me apañaba en todo y Vercel, que es quien presta el pedacito de nube para que uno ponga su juguete en línea y todos lo puedan ver.
¿No quieres que tu dirección diga .vercel.app? Pues, te compras un dominio que dependiendo de dónde vivas será su valor, y taa chan!! Página web hecha por ti, sin tener idea de nada...
Por supuesto, este experimento es bastante básico, hecho a pulso con cuatro botones y mucho entusiasmo. No se parece en nada a un diseño web real, pero demuestra que hoy, con una idea, perseverancia y ayuda de una Inteligencia Artificial se puede crear casi cualquier cosa. 🤷♀️
Gemini me devolvió un “prompt” con instrucciones detalladas para hacer que mi proyecto funcione.
Tomé todo el contexto, incluyendo mi pregunta chapucera y así, con una vaga idea y mucha curiosidad, me fui al patio de juegos de AI Studio de Google.
Allí, hay un espacio gratuito para crear todo tipo de proyectos desde cero, aunque es mejor si el "prompt" ya viene estructurado desde otro chat. Así, entre ellos se entienden, jeje! 🤭
El asistente de código transforma tu galimatías en lenguaje de programación y en unos minutos, ya tienes una web con colores ad-hoc, una media luna como oráculo y conexión con un modelo de lenguaje que sabía mucho de Jung.
Para probar, escribí un sueño y de vuelta recibí además de una interpretación detallada, preguntas para explorar, por mi propia cuenta su significado. ¡Me encantó!
Siempre me ha apasionado el mundo de los sueños y por mucho tiempo, llevé diarios escritos a mano.
Como solían estar llenos de detalles, para no olvidar, los escribía en hojas sueltas que después debía traspasar al cuaderno. Todo se facilitó cuando aparecieron las tablet. Apenas abría un ojo podía redactar el sueño y volver a dormir.
Es curioso pero entre más anotaba más me acordaba. Era como si el cerebro dijera: “Ok. Esto parece importante, voy a ponerle una banderita roja para recordar al humano...” XD
A veces, por pereza o falta de tiempo, no los escribía y a cada rato aparecían imágenes. Sobre todo, si eran sueños que me habían causado emociones intensas.
Con el tiempo comencé a ver patrones que se repetían: arañas, gatos, volar, escaleras, pisos brillantes, casas antiguas, puertas... pero sin conocimiento era imposible llegar a una conclusión, y los típicos diccionarios no sirven de mucho si uno desea explorar su inconsciente y aprender del proceso.
Me llegó a tomar tal cantidad de tiempo anotar cada mañana que comencé a desanimarme y a dejar de escribir.
De a poco, fueron alejándose hasta llegar a un punto que despertaba y no recordaba nada.
Fue un periodo bonito y fascinante acercarme a esa “zona” misteriosa que todos tenemos y que parece que siempre está intentando avisarnos algo.
Cuando aparecieron los modelos de lenguaje, mi inquietud se volvió a activar. Era interesante ver cómo este tipo de herramientas podían interpretar y dar coherencia a mi mezcolanza.
Luego, descubrí los personajes de Meta que se podían configurar a la pinta de uno y me inventé al perro intérprete de sueños. Fue mi primer Chatbot y se transformó en una especie de diario virtual de sueños, interpretaciones y todo tipo de reflexiones
Por eso pensé en crear este experimento y dejar todo anotado aquí. Por si mi yo del futuro necesita esta información o se entusiasma con algo similar.
Si bien, sigo creyendo que llevar un registro en papel es lo más seguro para conservar en el tiempo. Para su interpretación, patrones y todo eso, nada mejor que una IA que te ordene el caos.
Una vez hecho el código con una interfaz bonita y todos los botones en su lugar, lo siguiente fue descubrir cómo diantres transformar en un ser vivo de Internet.
Buceando, descubrí GitHub y Vercel. Plataformas especializadas para este tipo de proyectos que interactúan entre sí y hacen la magia. ✨️
Considerando lo novata que soy y lo mucho que saben los que están allí, pase varios días intentando vencer mis miedos. ¿Qué pasa mi me creo una cuenta en estos sitios, me verán hasta el churrín? 😆
Algunos videos de YouTube más tarde, me animé a entrar en GitHub. Armé mi mochila con los archivos del programa que descargué de Google y de inmediato comenzaron los problemas.
¿Cómo subo una carpeta? ¿Cómo edito archivos que parecen estar en mandarín? Prácticamente, me amanecí con Gemini que me apañaba en todo y Vercel, que es quien presta el pedacito de nube para que uno ponga su juguete en línea y todos lo puedan ver.
¿No quieres que tu dirección diga .vercel.app? Pues, te compras un dominio que dependiendo de dónde vivas será su valor, y taa chan!! Página web hecha por ti, sin tener idea de nada...
Por supuesto, este experimento es bastante básico, hecho a pulso con cuatro botones y mucho entusiasmo. No se parece en nada a un diseño web real, pero demuestra que hoy, con una idea, perseverancia y ayuda de una Inteligencia Artificial se puede crear casi cualquier cosa. 🤷♀️







