jueves, 8 de septiembre de 2011

La importancia del desayuno

Falta de tiempo, malos hábitos o poca costumbre. Variadas son las excusas que dan las personas respecto a la poca cultura del desayuno en nuestro país. Sin embargo, se trata de la comida más importante del día, no sólo porque es el primer alimento después de un ayuno de 8 a 10 horas sino por el impacto que tiene en el desarrollo intelectual y el rendimiento físico en general.

Síntomas como dolores de cabeza, falta de concentración, cansancio y fatiga son algunas de las consecuencias de no desayunar. Según los especialistas, el desayuno debiera aportar un 25% de la energía y nutrientes esenciales del día. Una combinación adecuada de lácteos, frutas y fibra estaría entregando el aporte necesario de calcio, carbohidratos y vitaminas que nuestro cuerpo necesita para su buen funcionamiento.

Las ventajas de desayunar son muchas, aumenta la capacidad física, el rendimiento intelectual y el aprendizaje. Además, ayuda a reducir o mantener el peso, evitando así el síndrome metabólico y la diabetes.

Lo cierto es que nadie debiera saltarse esta primera comida del día, pues se sabe que perjudica enormemente al organismo, altera el metabolismo y genera hipoglicemia. La glucosa es nuestro principal combustible energético, el que hace funcionar adecuadamente el cerebro y los músculos de nuestro sistema. Por lo tanto, su falta provoca que el cuerpo queme otras reservas energéticas manifestándose en falta de ánimo, irritabilidad y disminución de la capacidad de concentración.


Algunas recomendaciones:

– El desayuno debe reponer la energía y los nutrientes utilizados durante la noche que son esenciales para iniciar un nuevo día. Por lo tanto un café con una tostada no son suficientes para cubrir los requerimientos nutricionales de nuestro organismo.

– Un buen desayuno debe incluir cereales, lácteos, fruta o zumo y algo de queso, jamón, huevo o similares. Si no dispone de mucho tiempo, un tazón con yogur, 1 cucharadita de polen, 2 cucharaditas de levadura de cerveza, 2 cucharaditas de germen de trigo, 2 cucharaditas de avena y 2 cucharaditas de miel podría ser una excelente solución.

– Es necesario crear el hábito de tomar desayuno, la infancia es el mejor momento para instalar hábitos alimenticios adecuados. No olvidar que esto incide mayormente en los niños ya que su organismo está en proceso de crecimiento, desarrollo y maduración.

– Tomar desayuno en familia, contribuye a generar lazos y crear hábitos.

– Destine por lo menos 15 a 20 minutos, en la medida que se pueda intente comer pausado, no tragar.

– No se recomienda incluir productos de pastelería en el desayuno diario, dará saciedad sólo por un momento.

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